Por Santi Alonso Está claro que el fuerte de la saga de "El Juego del Miedo" no pasa necesariamente por las tremendas escenas sangrientas. Aquel que haya entendido lo contrario se perdió una saga muy interesante que tiene sus raíces en el género de suspenso policial, el terror es solamente un complemento. Saw empezó siendo un corto de nueve minutos que mostraba como plato fuerte a una persona atada a una silla con un bozal que, si no lo desactivaba, le arrancaría la mandíbula. En el 2004 ese concepto se trabajó excelentemente en Saw con uno de los mejores giros argumentales que haya tenido una historia de terror post 2000. Al año siguiente llegó la segunda parte que prometía contarnos más sobre la historia de Jigsaw, aquel personaje que , para dar una lección de vida, secuestra personas y las hace pasar una serie de pruebas mortales que sólo a través del dolor físico podrán superar. Un poco más previsible, el giro argumental del cierre nos daba ganas de saber más sobre el arc...